Alcalá de Henares, 12 de septiembre de 20215.- Que la Universidad de Alcalá participara en la misión de la NASA de poner en Marte un rover para investigar el planeta fue ya todo un acontecimiento de enormes dimensiones fruto del trabajo investigador que está realizando la institución fundada por el Cardenal Cisneros. Pero que ahora además se haya podido saber que los sensores con los que está equipado el rover Persecverance, uno de los cuales es de diseño español con la participación de la UAH, han descubierto el hallazgo más importante de la exploración llevada a cabo en Marte, es algo de proporciones difícilmente evaluables por su enorme magnitud.
La NASA tiene claro que el último descubrimiento del rover Perseverance, que aterrizó en Marte en febrero de 2021, podría marcar un antes y un después en la misión dedicada a rastrear señales de vida pasada en el planeta rojo. Según los científicos, los hallazgos recientes abren la puerta a la posibilidad de que Marte albergara condiciones favorables para organismos en el pasado. Es decir, Perseverance, con tecnología de la Universidad de Alcalá, ha hallado indicios de vida pasada en Marte.
El equipo de la NASA ha detectado rastros químicos y formaciones geológicas en el cráter Jezero que podrían estar vinculados a actividad biológica antigua. No obstante, los investigadores insisten en que todavía es pronto para confirmar la existencia de vida, ya que las muestras recogidas deben regresar a la Tierra en futuras misiones para un análisis más exhaustivo.
La muestra más reciente, denominada “Cañón Zafiro”, fue recolectada el pasado julio en afloramientos rocosos situados en los bordes del Valle de Neretva, dentro del cráter Jezero. Desde su llegada hace más de cuatro años, Perseverance ha reunido ya una treintena de muestras, pero esta podría resultar determinante para comprender la historia biológica de Marte.
Los rovers Perseverance y Curiosity, este último también con tecnología de la Universidad de Alcalá, han sido piezas fundamentales en la exploración del planeta rojo, revelando materiales que podrían representar los primeros indicios de vida marciana. Cada descubrimiento aumenta el rompecabezas de la geología y la química del planeta, y ayuda a los científicos a reconstruir su pasado, especialmente en lo que respecta a la presencia de agua líquida y ambientes potencialmente habitables.
El rover ‘Perseverance’ de la NASA está equipado con siete instrumentos diseñados para llevar a cabo experimentos científicos sin precedentes en el suelo del planeta rojo. Dos de ellos, los sensores MEDA y TIRS, cuentan con la participación de la Universidad de Alcalá, entre otras instituciones y empresas de la industria aeroespacial.
El 18 de febrero de 2021 amartizó en el cráter Jezero el rover ‘Perseverance’ de la NASA tras seis meses de viaje desde su lanzamiento en julio desde Cabo Cañaveral (Florida). La misión MARS 2020 busca en Marte indicios de vida microbiana pasada y ya los ha conseguido. Ahora falta comprobarlo con más detenimiento.
La aportación de la UAH es el sensor TIRS (Thermal Infrared Sensor), que está diseñado para medir la radiación neta (el balance de radiación de onda corta y onda larga), la temperatura en la superficie del suelo y del aire en Marte, la humedad relativa de la atmosfera y delimitar las variaciones de presión sobre la superficie de Marte. Este sensor es una versión mejorada y ampliada del que actualmente está tomando medidas a bordo del rover ‘Curiosity’, que llegó a la superficie de Marte en 2012 y desde entonces sigue realizando labores de investigación planetaria. Allí, realizará medidas meteorológicas, incluyendo radiación, velocidad y dirección del viento, temperatura y humedad, para dar una estimación de la cantidad y tamaño de las partículas de polvo en la atmósfera de Marte.
El ‘Perseverance’ también aloja al sensor MEDA, una estación meteorológica diseñada y construida íntegramente en España, un proyecto liderado desde el Centro de Astrobiología (CSIC-INTA), para buscar signos de vida pasados, así como la extracción de muestras de rocas y suelo marciano para su posible posterior transporte, en el marco de otra misión, a nuestro planeta.

















































