Alcalá de Henares, 3 de abril de 2026.- A estas alturas pocos pueden dudar de que el Cristo de los Doctrinos es la auténtica joya monumental de la Semana Santa de Alcalá de Henares. Ver procesionar por las calles complutenses la espléndida talla que data del Siglo XVI y que se atribuye al Jesuita Domingo Beltrán es todo un privilegio, un acontecimiento diferencial con respecto a las Semanas Santas de otros lugares.. La imagen está realizado en madera de satín, una madera de gran dureza de Sudamérica, mientras que la corona y los cabellos son de ébano conformando una de las mejores representaciones del clasicismo manierista.
Además esta tarde noche del Jueves Santo la cofradía del Cristo de los Doctrinos, a quienes se encomendaban los estudiantes de la Universidad fundada por el Cardenal Cisneros para aprobar sus exámenes, se graduó con la máxima calificación: matrícula de honor porque es difícil superar tanta grandeza, tanta solemnidad en el desfilar.
La suya es una grandeza a la que también contribuye decisivamente la Brigada Paracaidista, tan unida al Cristo de los Doctrinos y que puso la emoción con el cántico de la oración ‘La muerte no es el final’ en diversas fases del recorrido, cántico con el acompañamiento musical de la Banda Sinfónica Complutense, que también es en sí misma todo un espectáculo por la calidad que tienen la interpretación de sus marchas e himnos, como el Gaudeamus Igitur, el de los estudiantes universitarios. Esta interpretación tuvo lugar a la llegada del Cristo Crucificado a la lonja de la Universidad Cisneriana.
Allí, en la lonja que era jurisdicción de la Universidad, se produjo el emotivo encuentro del Crucificado de los Doctrinos con su madre, la Virgen de la Esperanza para componer la imagen más espectacular y más significativa de la Semana Santa de Alcalá. Ésta, son muchos momentos que destacan por el enorme trabajo que desarrollan las cofradías, pero si una imagen puede ilustrar lo que es la Semana Santa de Alcalá para poder explicarla fuera de la ciudad complutense, ese es el encuentro del Cristo de los Doctrinos con la Virgen de la Esperanza ante la fachada plateresca de la Universidad Complutense fundada en Alcalá, no en Madrid, por el franciscano Cardenal Cisneros.
Destacó la presencia en la procesión portando la cruz de guía que abría el recorrido procesional, del concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña. No pudo hacerlo por motivos de salud la alcaldesa complutense, Judith Piquet, que al menos sí se acercó convaleciente a la salida de su cofradía. Habitualmente Piquet realiza la procesión portando el libro de reglas de la cofradía.
Pero sobre todo destacó la presencia de miles de alcalaínos durante todo el recorrido y que fueron una auténtica multitud en la plaza de San Diego donde coincidieron las dos cofradías, la de los Doctrinos y la de Medinaceli, quienes tuvieron la virtud, y justo es señalarlo, de no solaparse una y otra.

















































