Alcalá de Henares, 27 de septiembre de 2025.- Entre las muchas joyas que tiene ese gran tesoro todavía por descubrir por parte de muchas personas que es el Real Jardín Botánico Juan Carlos I de la Universidad de Alcalá, está sin duda alguna su jardín de plantas medicinales. El director del Botánico, el catedrático de Biología Vegetal y ex alcalde de Alcalá, Manuel Peinado, acostumbra a decir que las plantas que nos rodean son auténticos laboratorios vivientes. Las plantas han sido el único recurso que ha tenido la humanidad para curar sus males durante siglos. Siguiendo las tradiciones terapéuticas conocidas desde la prehistoria, la medicina popular, en realidad, no ha dejado nunca de recurrir a las plantas medicinales.
En ese contexto se ha presentado esta semana “Una Botica en el Jardín,’ el nuevo libro del Real Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá, busca informar al lector sobre el uso de las plantas medicinales y sus diferentes propiedades. El libro se presentó en la sala de Conferencias Internacionales del Colegio de San Ildefonso. En el acto, presidido por el rector, José Vicente Saz, acompañado de la alcaldesa de Alcalá de Henares, Judith Piquet, intervinieron la profesora farmacéutica Manuela Plasencia, diseñadora del Jardín de Medicinales del Real Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá, y el catedrático emérito Manuel Peinado, director del Real Jardín Botánico y coordinador de una obra en la que han participado Beatriz González Domínguez, Blanca Olivé de la Puente y Adolfo Peña Blázquez tres expertos de la plantilla del Jardín.
El libro busca informar al lector sobre el uso de las plantas medicinales y sus diferentes propiedades. Cuando nos encontramos mal, existen todo tipo de remedios para luchar contra los síntomas. Uno de ellos son las plantas medicinales. Su uso está muy extendido hoy en día, pero no es cosa del presente. Para conocer sus orígenes, nos tenemos que remontar a nuestros antepasados homínidos al menos 50.000 años atrás. Por ejemplo, en el Yacimiento de la Cueva de El Sidrón, en el concejo de Piloña, en Asturias, el Homo neanderthalis ingería plantas medicinales no nutritivas. Y según muestran los hallazgos en múltiples lugares del Cercano Oriente, el uso de estas plantas estaba generalizado entre los homínidos del Paleolítico. Estos tratamientos son el único recurso que ha tenido la humanidad a lo largo de su historia para curar los males.
Gran parte del mundo todavía depende del uso de las plantas medicinales pero muchas veces olvidan una cosa: al igual que pueden sanar, también puede matar. La diferencia entre los efectos beneficiosos y malignos es muy sutil y hay que tener mucho cuidado a la hora de utilizarlas. Sin salir de nuestro entorno más cercano, podemos encontrar plantas venenosas cuyos principios tóxicos, en una dosis adecuada, pueden ser muy útiles y han llegado a salvar vidas. Es por ello que fomentar el conocimiento sobre las plantas medicinales es uno de los principales objetivos de Una Botica en el Jardín. Guía de plantas medicinales, la nueva publicación del Real Jardín Botánico de la Universidad de Alcalá. En este libro, el lector puede aprender a diferenciar plantas como la cicuta, el perejil o el hinojo, que pueden parecer muy semejantes, pero tienen componentes químicos muy diferentes.
El libro se estructura en tres secciones. En la primera, se exponen nociones básicas sobre botánica, fitoterapia y farmacognosia. La segunda está dedicada a la descripción de 113 plantas cultivadas en el jardín de medicinales. Y, por último, todos los tecnicismos están explicados en un glosario acompañado por un pequeño apéndice bibliográfico y varios índices de nombres comunes y científicos. La publicación ha contado con una cuidada producción de la editorial IV Centenario, reconocida por una gran calidad de sus diseños gráficos y fotografías.
















































