Alcalá de Henares, 2 de abril de 2026.- El Vía Crucis del Martes Santo ha sido una de las agradables sorpresas de esta Semana Santa de Alcalá de tono alto. Sin visos de recuperar aquel magnífico Vía Crucis de pandemia celebrado en el patio de armas del Palacio Arzobispal con la participación activa de todas las cofradías, al menos este año ha habido un cambio significativo que ha mejorado una procesión que no se correspondía con el nivel de la Semana Santa complutense.
El cambio tuvo que ver con la suspensión temporal de la cofradía del Cristo de la Agonía en quien el obispado y el cabildo catedralicio encomendaban la responsabilidad de sacer la imagen de Cristo con la Cruz a Cuestas de la congregación de las Concepcionistas Franciscanas de Santa Úrsula, en cuyo monasterio se encuentra la sede canónica de la cofradía, que lógicamente ponía toda su buena voluntad en llevar la imagen en un trono con ruedas.
Sin embargo el resultado final quedaba un tanto pobre y -algo que no era responsabilidad de la cofradía del Cristo de la Agonía- no se cuidaban algunos detalles como el de la megafonía.
Con la suspensión temporal de la actividad de la cofradía, la diócesis y el cabildo de la Magistral Catedral pidieron ayuda a otra cofradía, la del Cristo de la Columna. La razón es que en su sede canónica, la del monasterio de las Carmelitas de la Purísima Concepción, hay otra magnífica imagen de Cristo con la Cruz a Cuestas, que es la que saca en su Vía Crucis cuaresmal la cofradía del Cristo de la Columna.
Como quiera que esta imagen la cofradía la saca en andas, el círculo se completaba. El Vía Crucis del Martes Santo salió por primera vez llevado a hombros por los anderos de la cofradía del Cristo de la Columna para quienes la Semana Santa de 2026 va a pasar a la historia como la más intensa de su existencia ya que a su procesión del Miércoles Santo han unido las del Domingo de Ramos y la del Vía Crucis del Martes Santo con lo que triplican sus esfuerzos.

















































