Alcalá de Henares, 17 de marzo de 2026.- Un nuevo escándalo afecta, este de forma indirecta, a la comisaría de Policía Nacional en Alcalá de Henares. Un subinspector jefe con varios años destinado en la ciudad complutense será juzgado en la Audiencia Nacional como presunto autor de delitos de acoso laboral y agresión sexual contra una funcionaria policial junto con otro agente por hechos ocurridos en la embajada española en un país norteafricano donde el subinspector, el agente y la víctima se encontraban destinados en el dispositivo de seguridad de la legación.
Lo ocurrido ha sido relatado por diversos medios de comunicación a raíz de la denuncia presentada por la víctima y el anuncio de que los dos denunciados serán juzgados por la Audiencia Nacional. Elpuerta.com ha tenido conocimiento de que el subinspector jefe encausado perteneció durante varios años como mando a la comisaría de Alcalá, a la cual regresó tras su paso por la embajada española para pedir su jubilación. De este modo, el mando policial ya no tendría relación con la Policía Nacional al encontrarse ya jubilado.
Los hechos que han trascendido son que la Audiencia Nacional de España juzgará próximamente a dos agentes por un grave caso de hostigamiento. Las investigaciones preliminares detallan el presunto acoso sexual y laboral que sufrió una uniformada durante año y medio.
Todo ello sucedió específicamente en la sede de la embajada española ubicada en un país del norte de África. La mujer afectada acusa formalmente a un compañero y a su superior jerárquico directo, el subinspector con pasado profesional en Alcalá.
La funcionaria señala que ambos se encargaron de «machacarla psicológicamente» mediante un trato vejatorio y humillante continuo. Al primero de ellos, además, lo identifica como el responsable directo de una agresión sexual. Los denunciados se enfrentan a una petición de pena por parte de la Fiscalía de quince años entre los dos. Los delitos imputados incluyen acoso, coacciones y agresión sexual.
Desde el verano de 2022
Los incidentes se desencadenaron en cuanto la funcionaria llegó a su destino en el verano de 2022. El hostigamiento denunciado le provocó un aislamiento social severo y una profunda depresión.
Finalmente, la víctima decidió poner lo sucedido en conocimiento de la División de Cooperación Internacional de la Policía Nacional. Tras la denuncia, el subinspector y el agente fueron apartados de sus cargos.
A ambos se les abrieron expedientes disciplinarios mientras avanza el proceso judicial por el presunto acoso sexual. Entre los relatos, la víctima describe frases humillantes y amenazas de índole sexual proferidas por los dos investigados.
Estos hechos provocaron en la agente, conforme a su denuncia, un deterioro significativo en su salud mental. La funcionaria tuvo que soportar, durante casi dos años, expresiones dirigidas a ella pronunciadas por su superior al negarse a acompañarles en sus fiestas.
Según la denuncia, en otra ocasión, el policía denunciado la rodeó con fuerza con sus brazos, mientras se restregaba contra su cuerpo y le susurraba al oído, impidiendo que ella pudiera liberarse, todo ello ante la presencia del subinspector a quien pidió auxilio. Este respondió: «Yo en temas de abusos no me meto, vosotros sabréis. Yo soy más de follar que de discutir». Ambos estaban, según la querella, en estado de embriaguez. El policía no cesó su conducta inapropiada y continuó haciéndole gestos obscenos con sus dedos en la boca.
Este caso se conoce en medio de una preocupante cascada de denuncias similares dentro de la institución. Los hechos más graves son los que pesan actualmente sobre el comisario José Ángel González, Director Adjunto Operativo. González ha sido señalado recientemente por una subordinada, lo que provocó su dimisión.

















































