El pasado fin de semana, Alcalá de Henares se convirtió en un pedacito de Asturias. Con motivo del 40.º aniversario de la concesión de la asturianía, celebramos una edición muy especial, retomando con ilusión la Xuntanza —una entrañable reunión que congrega a todos los Centros Asturianos de la Comunidad de Madrid y que no se celebraba desde 2018— y sumando dos de nuestras fiestas más queridas: el Enramado y el Bollu. Así, llenamos de simbolismo, emoción y raíces asturianas todo un fin de semana que fue un auténtico homenaje a nuestra identidad.
Las calles del centro histórico se inundaron de música, gaitas, bailes y trajes tradicionales, llevando el folclore asturiano hasta la Plaza del Palacio, donde dio comienzo el enramado de la fuente. Allí nos esperaban Fernando y Suni, llegados desde Xixón para ayudarnos con esta tradición. Son expertos en el enramado de fuentes, una costumbre ancestral asturiana que mantienen viva cada año por San Xuan en su ciudad. Gracias a su experiencia y cariño, pudimos recrear fielmente este acto cargado de simbolismo, en el que, según la mitología, las xanas emergen de las fuentes para conceder deseos.
Nos acompañaron en este emotivo momento Olaya Romano, directora general de Emigración y Retorno del Principado de Asturias, junto con Antonio Saldaña y Diana Díaz del Pozo, representantes del Ayuntamiento de Alcalá de Henares, quienes compartieron con nosotros este momento tan especial.
Desde allí nos dirigimos a la Casa de Asturias en Alcalá, donde celebramos una tradicional espicha, en la que compartimos sidra y gastronomía asturiana. Los asistentes pudieron degustar auténticos sabores de la tierrina: la emblemática fabada, cecina, empanadas y una cuidada selección de quesos asturianos como el Cabrales, el Afuega’l Pitu y el Gamonéu, entre otros. Todo ello en un ambiente festivo y acogedor, como solo sabe ofrecer el alma asturiana.
Durante la espicha, también hicimos entrega del Obllu a nuestros socios, un reconocimiento simbólico de agradecimiento y pertenencia que fortalece nuestros lazos como comunidad.
Por la tarde, Olaya Romano inauguró la exposición de Les Mazcaraes, una muestra del Antroxu 2025, que reflejaba con humor, crítica social y creatividad la esencia del carnaval asturiano.
A continuación, la compañía La Maleta presentó la emotiva obra de teatro “El Viaje”, que, a través de canciones y textos, nos trasladó al sentir de quienes se vieron obligados a dejar su tierra. Un homenaje no solo a los asturianos emigrantes, sino a cualquier persona que ha vivido el desarraigo.
Durante el acto, intervinieron también Orlena María de Miguel y Rosa Gorgues, junto a Olaya Romano, quienes ofrecieron palabras de apoyo, reconocimiento y orgullo hacia la comunidad asturiana en Madrid.
Uno de los momentos más esperados fue la imposición de bandas a la nueva Xana y Xanina, que representarán con ilusión y compromiso nuestras tradiciones durante el próximo año.
La celebración se prolongó hasta el domingo con el animado concurso de escanciado de sidra “Pulso y Culín“, en el que participaron decenas de personas y que atrajo a una gran afluencia de público, especialmente joven. Una actividad que volvió a poner de relieve la importancia de la sidra como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y símbolo de nuestra cultura.
Este aniversario no solo nos permitió mirar al pasado con orgullo, sino también proyectarnos hacia el futuro con fuerza renovada. Celebramos nuestra asturianía en comunidad, con alegría, tradición y un profundo sentimiento de pertenencia. Porque donde hay un asturiano, hay un cachito de Asturias.

















































