Alcalá de Henares, 28 de abril de 2026.- El Ayuntamiento de Alcalá de Henares ha solicitado a la Mancomunidad del Este que garantice la continuidad del Punto de Alimentación Suplementaria (PAS) de la población de cigüeña blanca vinculada al antiguo vertedero municipal, ante la inminente finalización del contrato actualmente en vigor el próximo 30 de abril y el riesgo de interrupción del servicio.
El concejal de Medio Ambiente y Limpieza Viaria, Vicente Pérez Palomar, ha trasladado formalmente esta petición en base a criterios técnicos, ambientales y jurídicos, subrayando que el mantenimiento del comedero “no responde a una decisión discrecional, sino a una obligación derivada directamente del impacto ambiental generado por la actividad histórica del vertedero”.
Dependientes de residuos orgánicos
El Consistorio recuerda que la colonia de cigüeña blanca asentada en Alcalá se desarrolló durante décadas vinculada a la disponibilidad de residuos orgánicos, lo que generó una dependencia ecológica reconocida por la propia Mancomunidad del Este, que articuló contratos específicos de alimentación suplementaria, control poblacional y seguimiento científico para corregir ese impacto.
En este sentido, desde el Ayuntamiento se insiste en que la medida adoptada no puede considerarse extinguida sin una evaluación ambiental completa y sin la adopción de alternativas técnicas equivalentes, ya que su supresión podría vulnerar principios básicos del derecho ambiental como la no regresión y la continuidad de las medidas correctoras.
Desplazamientos descontrolados y mortalidad
Asimismo, el Gobierno municipal advierte de que la eliminación del comedero sin planificación podría provocar desplazamientos descontrolados de las aves, aumento de la mortalidad y afecciones en entornos urbanos y agrícolas, además de generar posibles responsabilidades por omisión de deberes de protección de fauna silvestre.
El Ayuntamiento también ha solicitado que cualquier modificación o suspensión del servicio sea previamente informada y autorizada por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, competente en materia de fauna, garantizando así la seguridad jurídica y el cumplimiento de la normativa vigente.
Frente a esta posición, el informe técnico emitido por la Mancomunidad del Este plantea que la medida tenía carácter transitorio y que la población de cigüeña blanca ha alcanzado niveles de autosuficiencia, por lo que considera innecesaria la continuidad del servicio, además de cuestionar su encaje competencial .
Una obligación ambiental
Sin embargo, el Ayuntamiento de Alcalá de Henares rechaza esta interpretación y sostiene que la propia actuación prolongada en el tiempo de la Mancomunidad, mediante contratos sucesivos desde 2018, evidencia el reconocimiento de una obligación ambiental que no puede desaparecer de forma unilateral sin garantías técnicas suficientes .
En este contexto, el Consistorio ha reclamado de forma expresa a la Mancomunidad del Este la adopción inmediata de los acuerdos necesarios para asegurar la continuidad del Punto de Alimentación Suplementaria, evitando cualquier vacío temporal en la prestación del servicio e integrando esta actuación en una estrategia estable de gestión ambiental y seguimiento de la colonia.
“El Ayuntamiento va a defender con firmeza la protección de la fauna y el cumplimiento de las obligaciones ambientales. No se puede dar un paso atrás en una medida que ha sido clave para garantizar la estabilidad de una especie protegida en nuestra ciudad”, subraya el concejal Vicente Pérez Palomar.
En plena temporada reproductora
La retirada del comedero de cigüeñas en plena temporada reproductora no es una medida aconsejable desde el punto de vista ecológico ni de gestión de fauna. En este periodo crítico, precisamente, dependen de recursos alimenticios estables y accesibles para garantizar el adecuado desarrollo de sus pollos, cuya supervivencia está directamente ligada a la disponibilidad de alimento.
La eliminación repentina de este punto de aporte puede provocar un descenso significativo en la tasa de éxito reproductivo, incrementando la mortalidad de crías y generando un impacto desproporcionado en la población local. Este efecto se ve agravado por el hecho de que las aves adultas ajustan su comportamiento y sus rutas de alimentación en función de estos recursos, por lo que su supresión abrupta altera su equilibrio energético en un momento de alta demanda fisiológica.
Por tanto, cualquier actuación sobre comederos debe planificarse fuera de la época de cría, aplicando criterios técnicos y de conservación que eviten afecciones severas sobre la dinámica poblacional de la cigüeña en nuestro municipio.

















































¡¡Qué demagogia barata!! Resulta chocante que desde el ayuntamiento de Alcalá digan que se preocupan de las cigüeñas; y recientemente, en cambio, la alcaldesa haya decidido retirar un nido de cigueña que estaba asentado sobre el tejado del propio ayuntamiento (cuando éstos no se deben tocar). Por mucho que aleguen lo que quieran alegar, lo que está claro es que tienen dos varas de medir.. Pura hipocresía.