Alcalá de Henares, 12 de abril de 2026.- La enfermedad de Parkinson, cuyo Día Mundial se celebró ayer 11 de abril, continúa avanzando de forma silenciosa en muchas ciudades españolas, y Alcalá de Henares no es una excepción. Según estimaciones basadas en la prevalencia de la enfermedad en España establecida por la Sociedad Española de Neurología, en la ciudad complutense habría en estos momentos unas 836 personas afectadas, y cada año se diagnostican 42 nuevos casos, una cifra que refleja el impacto creciente de esta patología en el ámbito local. Uno de cada 250 alcalaínos padece Parkinson, la segunda enfermedad neurodegenerativa más importante en cuanto a su incidencia en la población por detrás de la enfermedad de Alzheimer. A diferencia de ésta, la de Parkinson no mata en sí misma, pero complica la vida de forma evidente.
Sí es cierto que el Parkinson puede llevar a complicaciones que pueden ser mortales si no se tratan adecuadamente. Las complicaciones más comunes incluyen disfagia (dificultad para tragar), caídas y traumatismos craneales, y deterioro cognitivo y demencia. Estas complicaciones pueden afectar la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes. Sin embargo, con el tratamiento adecuado, muchas personas con Parkinson pueden vivir un tiempo similar al de la población general si reciben una atención adecuada y evitan complicaciones severas.
Trastorno crónico y progresivo
El Parkinson es un trastorno neurológico crónico y progresivo que afecta al sistema motor debido a la pérdida progresiva de neuronas productoras de dopamina. Sus síntomas más visibles incluyen temblores, rigidez muscular y lentitud de movimientos, aunque también puede provocar alteraciones del sueño, del estado de ánimo o del funcionamiento cognitivo.
La enfermedad de Parkinson se caracteriza por una combinación de síntomas motores y no motores. Entre los más habituales se encuentran el temblor en reposo, especialmente en manos, la rigidez muscular, la lentitud de movimientos y problemas de equilibrio y postura
Además, pueden aparecer otros síntomas como alteraciones del sueño, depresión, pérdida del olfato o dificultades cognitivas en fases más avanzadas.
Aunque suele asociarse al envejecimiento, no es una consecuencia normal de la edad, sino una enfermedad específica con causas aún no completamente comprendidas. Se cree que intervienen factores genéticos y ambientales.
Causas del incremento
El incremento de la incidencia del Parkinson se debe a varios factores como la mayor esperanza de vida, lo que aumenta la población en riesgo; los mejores métodos de diagnóstico, que permiten detectar más casos. También se cree que hay factores ambientales, como la exposición a pesticidas o contaminación y una posible influencia de cambios en el estilo de vida
Algunos expertos hablan incluso de una “epidemia silenciosa” debido al crecimiento sostenido del número de pacientes.
Detectar la enfermedad en fases iniciales es clave para mejorar la calidad de vida del paciente. Aunque no existe cura en la actualidad, sí hay tratamientos que ayudan a controlar los síntomas, como la medicación dopaminérgica, las terapias de rehabilitación y en casos seleccionados, cirugía como la estimulación cerebral profunda
Incremento sostenido
A nivel global, los expertos advierten de un incremento sostenido de su incidencia, vinculado en gran medida al envejecimiento de la población. Este fenómeno también se deja sentir en ciudades como Alcalá, donde los nuevos diagnósticos anuales mantienen una tendencia constante.
Los datos a nivel nacional de la Sociedad Española de Neurología hablan de una prevalencia de más de 200.000 personas afectadas en España por la enfermedad, con una incidencia anual cercana a los 10.000 nuevos diagnósticos.
Además, nuestro país presenta una situación especialmente alarmante: actualmente ya ocupa uno de los primeros puestos en número absoluto de casos (España es el noveno país con más casos de Parkinson en el mundo a pesar de que solo somos el 31º país más poblado) y, según las previsiones epidemiológicas, en 2050 será el país con mayor prevalencia por habitante, con cifras cercanas a los 850 casos por cada 100.000 personas por lo que en Alcala estaríamos hablando de que en apenas cinco lustros se habrán duplicado los casos en la ciudad complutense.
Impacto en la población alcalaína
Los 836 casos registrados suponen una carga significativa para el sistema sanitario y para las familias afectadas. Además, los 42 nuevos diagnósticos cada año evidencian que la enfermedad sigue expandiéndose, especialmente entre la población mayor de 60 años.
Especialistas señalan que, aunque la edad es el principal factor de riesgo, no es el único. Factores ambientales y predisposición genética también pueden influir en el desarrollo de la enfermedad.
La importancia de la detección precoz
Uno de los principales retos sigue siendo el diagnóstico temprano. Identificar los primeros síntomas permite iniciar tratamientos que, si bien no curan la enfermedad, sí contribuyen a mejorar la calidad de vida de los pacientes. Entre las opciones terapéuticas se incluyen fármacos que compensan la falta de dopamina, así como terapias de apoyo como la fisioterapia, la logopedia, o para abordar la disfagia orofaringea, es decir, la dificultad para tragar, en el que el hospital de Alcalá es pionero a la hora de abordar esta terapia a nivel multidisciplinar.
Un reto sanitario y social
El aumento de casos de Parkinson plantea un desafío tanto para los servicios de salud como para las políticas sociales. La atención a pacientes crónicos, el apoyo a cuidadores y la inversión en investigación serán claves en los próximos años.
Mientras tanto, los datos de Alcalá de Henares reflejan una realidad cada vez más presente: la necesidad de visibilizar y abordar una enfermedad que, aunque silenciosa, afecta a un número creciente de personas.

















































