Alcalá de Henares, 18 de enero de 2026.- El obispo de Alcalá, Antonio Prieto, ha presidido hoy domingo 18 de enero por tercer año consecutivo la bendición de animales en la calle Mayor ante la imagen de San Antón, un acto religioso pero a la vez enormemente emotivo y popular que reunió a cientos de mascotas y a miles de personas que las acompañaban o que se congregaron en la calle Mayor para asistir a esta festividad. Junto al obispo estuvo la alcaldesa, Judith Piquet, así como el concejal de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña y otros miembros de la corporación municipal.
Ha sido una jornada entrañable en la que el tiempo desapacible del día anterior, con nieve que no llegó a cuajar por la lluvia caída con anterioridad, y mucho frío, dio una pequeña tregua y aunque la temperatura ha sido fría, al menos no ha habido ni lluvia ni mucho menos nieve.
En cualquier caso esas previsiones meteorológicas detrajeron a muchos propietarios de mascotas, y sobre todo de caballos, a acercarse a la bendición. Se ha notado especialmente en las caballerías, que tuvieron un número menor al de otros años.
El obispo y el vicario general presiden la misa y la bendición
La Hermandad de San Antón, presidida por Antonio Sánchez Trillo, ha contado una vez más con la máxima representación de la Iglesia Católica y no sólo por la presencia del obispo Antonio Prieto, sino también del número dos en el gobierno diocesano, el vicario general Alberto Raposo. Además ha presidido la bendición como autoridad municipal la alcaldesa, Judith Piquet, que ha acudido a la misma con un perro de aguas de su hermana, “mi sobrino”, tal y como se refirió al animal la primera edil poniendo de manifiesto lo que muchos amantes de los animales piensan de sus mascotas, que son miembros de la familia. El perro recibió también la bendición del obispo. Además de la alcaldesa estuvieron el edil de Fiestas y Tradiciones Populares, Antonio Saldaña, la edil de Participación Ciudadana, Esther de Andrés, el presidente de la junta municipal del distrito I, Víctor Cobo, todos ellos del PP; la edil de Juventud e Infancia, Pilar Cruz y los ediles socialistas María Aranguren y Enrique Nogués.
A las 12 del mediodía comenzó la festividad con la misa que presidiría en la iglesia de las Carmelitas de la calle Imagen el obispo complutense y que concelebró el vicario general. El templo se llenó de fieles y al término de esa celebración religiosa se impuso medalla de la hermandad a una nueva hermana y se realizó el cambio de cetro de hermano mayor. La saliente, Alejandra Martín Sánchez cedió el cetro al entrante, que es Álvaro Liébana. La hermandad tiene en estos momentos unos 70 miembros y en la misa se recordó de manera muy especial a uno de sus miembros fallecido hace unos meses, Carlos Pinilla.
Al término de la misa PUERTA DE MADRID realizó la clásica foto de los miembros de la hermandad y a continuación la imagen salió llevada en andas por cuatro personas que forman parte de la entidad de devoción popular para recorrer la calle Imagen y dirigirse en procesión acompañada con la música del grupo Pliego de Cordel a la tribuna situada en la calle Mayor junto a la iglesia del hospital de Antezana, donde se instaló la imagen y se realizó la bendición de los animales. Allí mismo el obispo bendijo los panecillos del santo que se entregan a los que llevan a los animales y que unos se los dan a estos para que se los coman y otros los conservan todo el año para que la bendición del santo proteja a sus mascotas.
A la una y cuarto de la tarde dio comienzo la bendición. Primero las de las caballerías. Esa bendición se realizó con toda seguridad para los asistentes, quienes llevaban mascotas para bendecir y vieron la bendición como público. La Policía Local y Protección Civil dirigieron el dispositivo de seguridad en el que intervinieron también otros servicios municipales, sobre todo con la colocación de vallas.
Los jinetes se concentraron con sus caballos en el recinto ferial y desde allí fueron guiados por la Policía Local hasta la plaza de los Santos Niños para hacer su entrada en la calle Mayor. Desde ésta, y mientras duró la bendición de los caballos, los propietarios de mascotas debieron permanecer tras las vallas para evitar cualquier accidente.
Entre las mascotas bendecidas prevalecieron, como es habitual, los perros de muchas razas, pero también hubo gatos, conejos, hamsters, tortugas y aves.
















































