Alcalá de Henares, 6 de marzo de 2026.- Torre Garena con sus 17 plantas ya no estará sola en la línea de cielo complutense. En breve van a comenzar las obras de un rascacielos aún más alto, de un total de 28 plantas contando la baja y dos sótanos, en la urbanización Jardín de Cervantes que se construye en la parcela de la antigua empresa Liade junto a la avenida de Madrid. La Torre Cervantes ya ha comenzado a comercializarse al menos en sus primeras unidades, y se apunta como posibilidad que las llaves se entreguen a sus propietarios para comenzar a residir allí en la segunda mitad del año 2027. Les contamos la peculiar historia de cómo se forjó el proyecto de la Torre Cervantes, que va a ser uno de los edificios residenciales más altos de la región y tendrá 300 viviendas en venta y en alquiler. Los promotores ya han solicitado la licencia de obras y tiene en venta las primeras unidades. Se trata de pisos de dos y tres dormitorios que están disponibles desde 256.000 euros.
Según consta en el anuncio, el diseño de este rascacielos contempla unas zonas comunes para practicar deporte y disfrutar al aire libre, con más de 15.000 metros cuadrados de jardines, un lago artificial, una piscina exterior, una sala polivalente y una zona de juegos para niños.
Todo comenzó con el derribo de la antigua planta de la farmacéutica Liade junto a la avenida de Madrid. Aquel suelo industrial se transformó mediante modificación del Plan General de Urbanismo de Alcalá en suelo residencial habida cuenta de que la ciudad crecía y con la Garena y la Gal esa zona industrial quedaba completamente rodeada por viviendas como así ocurre actualmente con los polígonos Camarmilla y Jumapi.
En consecuencia, quedaba libre para viviendas una enorme parcela situada en un lugar relativamente céntrico en la nueva planta urbanística de Alcalá. Frente al barrio de Nuestra Señora de Belén y muy cerca de la estación de la Garena, además de junto a la espina dorsal de la movilidad en Alcalá, la avenida de Madrid y la Vía Complutense.
Al mismo tiempo se construía el primer rascacielos de la ciudad complutense, Torre Garena, con sus 17 plantas y 71’75 metros de altura, cuyas obras comenzaron en 2003 y que no contempló el uso residencial sino el terciario.
Ese año 2003 el PP de Bartolomé González consiguió su primera mayoría absoluta y nombro al catedrático Luis Fuentes Garrido concejal de Urbanismo mientras que Beatriz Díaz Manzanares, que fue concejala de Urbanismo entre 1995 y 1999 en la primera legislatura del PP en el gobierno municipal complutense, fue nombrada coordinadora de Urbanismo formando un tándem muy potente con Fuentes, que dirigió la concejalía durante ocho años.
Duras negociaciones
En ese periodo fue cuando se planteó la idea de que Torre Garena no debía permanecer sola en la línea del horizonte complutense. La visión de un edificio de gran altura como si fuera un faro en el valle del Henares no entusiasmaba al gobierno de Bartolomé González, que comenzó a plantear la idea de un nuevo rascacielos en la parcela de Liade, este sí, de carácter residencial.
Sin embargo, la idea chocaba con la política urbanística de Esperanza Aguirre en la Comunidad de Madrid. Fueron los tiempos en que Aguirre estuvo al frente de la Consejería de Ordenación del Territorio a Mariano Zabía entre 2003 y 2007 y las negociaciones fueron de todo menos sencillas.
El gobierno regional no autorizaba a hacer un nuevo rascacielos y fue la persistencia Fuentes y de Díaz Manzanares lo que permitió desde Alcalá doblegar la voluntad del ejecutivo regional para que quedara la posibilidad legal de que en esa parcela se pudiera construir un rascacielos residencial. Desde entonces hasta ahora han sido años de planeamiento puro y duro, de urbanización de la parcela, de venta del suelo y de diseño arquitectónico, es decir, de la realización de un proyecto que es el que ahora se ejecuta con las obras.
La nueva torre residencial en la Avenida de Madrid, que conecta la zona de La Garena con el casco histórico del municipio, incluye pisos de dos y tres dormitorios, con plaza de garaje y terraza. También dispondrá de trasteros, cocinas amuebladas y sistema de aerotermia, según consta en proyecto.
Los inmuebles que hay disponibles actualmente tienen un precio de entre 256.163 y 383.609 euros. El más asequible dispone de tres habitaciones y 107 m2 y está situado en la primera planta, mientras que los que rebasan los 300.000 euros se encuentran en las plantas más altas (desde la 18), tienen también 3 dormitorios y unos 110 m2 de superficie.
El proyecto, impulsado por las compañías Ten Brinke e Invesco Real, contempla la construcción de un edificio de 25 alturas sobre rasante, planta baja y dos sótanos. Las obras comenzarán en las próximas semanas, según han confirmado ambas compañías.
En total, tendrá más de 300 viviendas. El edificio ofrecerá diferentes tipos de vivienda para adaptarse a distintos perfiles de inquilinos. Habrá pisos familiares, unidades más compactas, opciones premium y formatos flexibles pensados para quienes buscan un estilo de vida más actual.

















































