Alcalá de Henares, 1 de noviembre de 2025.- La Virgen del Carmen ha resplandecido coronada esta mañana por las calles del cementerio municipal de San Roque. El resplandor no lo ha dado ni el brillo del oro de su corona ni la plata de sus joyas, sino su majestuosidad en su asunción de abogada de las ánimas del purgatoria para abrir la puerta del cielo a los difuntos. Ese ha sido el sentido de esta solemne procesión celebrada sin más sonido que el rezo del Rosario.
Con motivo de la Solemnidad de Todos los Santos, hoy sábado 1 de noviembre la imagen de Nuestra Señora del Carmen ha visitado el cementerio municipal de San Roque de Alcalá de Henares siendo llevaba a hombros por miembros de su hermandad, por fieles y de manera muy especial, por las Siervas del Hogar de la Madre.
La procesión ha partido a las 11 de la mañana y ha discurrido por las principales calles del cementerio mientras los participantes rezaban el Santo Rosario. Poco antes de las 12 del mediodía se ha instalado junto al altar en la capilla para la celebración de la misa presidida por el obispo complutense, Antonio Prieto. Una imagen de la advocación carmelita de la Virgen preside el altar de la capilla.
La Virgen del Carmen es considerada una poderosa intercesora por las almas en el purgatorio. Se cree que, a través de su intercesión, las almas pueden encontrar el perdón y la misericordia de Dios y ser liberadas del sufrimiento del purgatorio.
La devoción a la Virgen del Carmen por los difuntos recuerda que las oraciones y sacrificios pueden ayudar a las almas en su camino hacia la salvación. Al rezar a la Virgen del Carmen por los difuntos, se le ofrece el amor y la compasión por aquellos que han partido y se Le pide que les conceda paz y descanso eterno.
La devoción a la Virgen del Carmen está estrechamente relacionada con la creencia en la vida eterna. La Virgen María es vista como la madre de todos los creyentes y como la intercesora por excelencia ante Dios, y por supuesto, ayuda a recordar que la muerte no es el final, sino el comienzo de una nueva vida en la presencia de Dios.















































