Alcalá de Henares, 27 de mayo de 2025.- La ciudad de Alcalá, como toda España, afronta la peor semana de alergia primaveral de lo que llevamos de 2025. La presencia masiva de pólenes típicos de esta época, como el de gramíneas y llantenes o plantago en Alcalá ha elevado los niveles a valores muy altos en la ciudad complutense situandola en alerta roja por altas concentraciones de polen de estas plantas. El calor extremo está acelerando la floración de las plantas y esto provoca la liberación del polen, lo que supone una situación muy incómoda y fastidiosa para los alérgicos.
Pero además este episodio se apunta que irá a más en los próximos días, especialmente entre mañana y el jueves, coincidiendo con la irrupción del episodio de calor extremo, lo que podría agravar los síntomas de las personas alérgicas.
El nivel rojo se ha alcanzado en el polen de gramíneas con unas concentraciones medias en la Comunidad de Madrid muy altas, que alcanzan los 315 granos de polen por metro cúbico de aire. Las gramíneas son uno de los tipos polínicos más relevantes en Salud Pública, por ser uno de los principales responsables de la mayoría de las alergias al polen en nuestra Comunidad. Las gramíneas incluyen numerosas especies de cereales, de hierbas espontáneas en terrenos cultivados, en bordes de caminos y en céspedes de parques y jardines.
También se ha alcanzado el nivel rojo en el polen de llantenes o plantago, plantas herbáceas que crecen en praderas, cunetas y bordes de caminos, si bien en este caso la situación parece tender a mejorar en Alcalá donde mañana el nivel rojo pasará a ser amarillo. El polen de olivo tiene una preocupación menor y el nivel de concentración es de color verde.
Entre los síntomas más comunes que provocan las concentraciones de polen destacan la rinitis alérgica, estornudos frecuentes, lagrimeo, conjuntivitis, tos seca y sensación de ahogo.
Los principales consejos para aliviar la alergia en periodos de niveles elevados de polen son:
– Evitar el contacto directo con las plantas productoras del polen al que se tiene alergia.
– Mantener bien limpias las manos y la cara, lavando nariz y ojos frecuentemente con agua fresca.
– Seguir la medicación según lo indicado por el médico. Los medicamentos antihistamínicos pueden producir somnolencia y disminuir la atención, lo que hay que tener en cuenta a la hora de conducir y realizar actividades que requieran concentración.
– Viajar en coche con las ventanillas cerradas, evitando, si es posible, desplazamientos en moto o bicicleta.
– En el exterior evitar el contacto del polen con las mucosas de la boca, nariz y ojos, empleando gafas de sol y mascarillas.
– En el domicilio, utilizar el aspirador y bayetas húmedas para limpiar el polvo y dormir con las ventanas cerradas.
– Utilizar filtros de polen en el aire acondicionado de viviendas y vehículos, si es posible.
Hay que tener en cuenta que las concentraciones de polen en el aire aumentan en días de tormenta de alto contenido eléctrico y vientos fuertes, pues el polen se moviliza y reflota en el aire.
Además del polen, existen otros factores que pueden empeorar los síntomas y que los alérgicos al polen deben evitar: humos y vapores, olores fuertes, contaminación atmosférica, cambios bruscos de temperatura, realizar ejercicio físico sin preparación, etc.
















































