Alcalá de Henares, 21 de noviembre de 2025.- La detención el martes 18 de noviembre a las 20’30 horas del último de los agresores de los dos agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la comisaría de Policía Nacional de Alcalá el domingo 9 de octubre de madrugada en la calle Mayor ha supuesto cerrar el caso, lo que viene a ser el reconocimiento del éxito de la labor policía al atrapar a los que se considera que son los cuatro agresores materiales que apalearon brutalmente a los dos funcionarios. La gravedad de los hechos ha sido la razón por la que, tras el interrogatorio por parte del juzgado de guardia de los cuatro detenidos, la autoridad judicial haya establecido el inmediato ingreso en prisión hasta la celebración del juicio de dos de los presuntos agresores, mientras que los otros dos quedaron en libertad con graves cargos, que tienen que ver con agresión con lesiones.
El caso está cerrado y ya depende de la justicia, que tendrá que enjuiciar a los detenidos y sentenciar según el ordenamiento jurídico. Pero no han terminado con ello las preocupaciones. En primer lugar porque preocupa el estado de uno de los agentes agredidos. A estas alturas lo de menos parece que es la pérdida de varias piezas dentales como consecuencia de las patadas que una vez que fue derribado recibió en la cara y en la cabeza.
Mucho más preocupante son las secuelas físicas, y también las probablemente psíquicas, que le van a quedar al agente puesto que la fractura de la mandíbula fue muy grave. Según ha podido saber elpuerta.com la violencia con la que recibió las patadas hizo que la mandíbula quedara completamente descolgada y tuvo que ser sujetada hasta llegar al hospital Príncipe de Asturias. En una compleja intervención de cirugía maxilofacial, se le tuvo que implantar al agente un trozo de una costilla propia para lograr que su mandíbula se suelde a la estructura craneal e intentar recuperar su función. Y además es también muy preocupante la pérdida de visión en un ojo.
El otro aspecto inquietante es la aparición en redes sociales de una campaña que califica a los agresores de héroes y que invita a apalear a policías, sobre todo en estas fechas de cenas navideñas. Esta campaña ya está siendo investigada por la Policía Nacional.
Las detenciones
Finalmente las detenciones de los cuatro presuntos agresores ha sido fruto de una brillante investigación y de un buen trabajo policial. Partiendo de la base de que esa misma madrugada del 9 de noviembre fue detenido uno de ellos en plena calle Mayor y puesto a disposición judicial el lunes 10 para que la autoridad de la judicatura ordenara su ingreso en prisión, cabe apuntar que esa misma madrugada ya tenían los investigadores policiales la identificación de los otros tres participantes en la agresión. Sin embargo, los tres se dieron a la fuga y su búsqueda ha sido lo más complicado de toda esta operación. Por lo que ha podido saber elpuerta.com, los primeros en ser detenidos fueron los dos hermanos residentes, que forman parte de una conocida familia del polígono Puerta de Madrid con muchos antecedentes policiales.
Más compleja fue la detención del último presunto agresor. Se trata de un varón de origen magrebí que, al menos que supieran los agentes policiales, no formaba parte del estrecho grupo de los dos hermanos y el primer detenido, por lo que su búsqueda fue más complicada. Finalmente fue detenido el martes 18 de noviembre y puesto a disposición judicial. En ese sentido ha sido fundamental el cerco policial realizado en el polígono Puerta de Madrid, en el que durante varios días ha participado la Unidad de Intervención Policial con registros y cacheos constantes.

















































