Alcalá de Henares, 22 de marzo de 2026.- La primavera de 2026 va a ser especialmente dura para las personas alérgicas en España. Así lo advierten los expertos, que prevén niveles de polen muy elevados, especialmente de gramíneas, con mayor incidencia en la zona centro, Andalucía y Extremadura, pero también en la Comunidad de Madrid y por tanto en Alcalá.
El problema es importante puesto que se calcula que en estos momentos puede haber en la ciudad complutense unos 70.000 alérgicos, es decir, casi uno de cada tres alcalaínos tienen algún tipo de alergia. Sin embargo lo más grave es que con las condiciones climáticas que vivemos se cree que los casos se pueden multiplicar y que en torno al años 2050 la mitad de la población alcalaína puede sufrir alergias.
Según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), Madrid y Castilla-La Mancha estarán entre las regiones más afectadas, con picos que podrían alcanzar hasta 6.000 granos por metro cúbico de aire, mientras que en Extremadura se prevén concentraciones aún mayores, entre 10.000 y 12.000 granos/m3.
Aunque las lluvias recientes han reducido temporalmente el polen en el aire, los especialistas explican que han favorecido el crecimiento de la vegetación, lo que se traducirá en una mayor intensidad durante las próximas semanas.
El problema no será solo un tipo de polen. Los alergólogos alertan de un ‘efecto sumatorio’ por la presencia de distintas especies, lo que puede agravar los síntomas en los pacientes.
Los expertos señalan que las temporadas de polinización son cada vez más largas y comienzan antes debido al cambio climático. Además, la contaminación atmosférica incrementa la agresividad del polen y potencia las reacciones alérgicas.
“Nos encontramos ante una auténtica tormenta perfecta para el aumento de las alergias respiratorias”, advierten desde la SEAIC.
Actualmente, entre 7 y 8 millones de españoles sufren rinoconjuntivitis y las enfermedades alérgicas afectan ya a cerca del 35% de la población, una cifra que podría alcanzar el 50% en el futuro de ahí que no es descabellado pensar que de aquí a veinte años uno de cada dos alcalaínos sean alérgicos.
“El entorno actual está desempeñando un papel decisivo en el aumento de las enfermedades alérgicas como como el asma, la rinoconjuntivitis y la dermatitis atópica, Factores como la contaminación ambiental, el cambio climático, nuestras condiciones de vida, la creciente exposición a sustancias irritantes y la reducción de enfermedades infecciosas en la infancia están favoreciendo su desarrollo. Incluso se habla de un cambio en la microbiota y de que los niños que nacen por cesárea tienen una mayor expresión de genes de alergia”, explica Juan José Zapata, presidente del Comité de Aerobiología de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).
La importancia del diagnóstico
Los síntomas incluyen goteo nasal, tos, estornudos, lagrimeo, picor, erupción cutánea, inflamación de las mucosas y problemas respiratorios. “Un diagnóstico preciso es clave para una intervención eficaz, tanto en la prevención como en el tratamiento de las enfermedades alérgicas”, recuerda el experto. Además, son clave las medidas de control ambiental. “En días de alta polinización, se recomienda usar mascarilla al aire libre y evitar hacer ejercicio. Se desaconseja secar la ropa en el exterior, ya que retiene gran cantidad de polen. Si se ha estado en una zona con alta concentración de alérgenos, ducharse y cambiarse al llegar a casa. Además, ventilar la vivienda durante periodos de 10 minutos, por la mañana y por la tarde, sin dejar las ventanas abiertas durante el día”, recomienda.
Existen antihistamínicos, corticoides nasales, inhalados u orales, y broncodilatadores para aliviar los síntomas. La inmunoterapia con alérgenos es hoy el único tratamiento eficaz capaz de modificar el curso natural de la enfermedad a largo plazo, no solo reduciendo la frecuencia y la intensidad de los síntomas, sino también previniendo su progresión y la sensibilización a nuevos alérgenos. “La clave es la modulación inmunológica, que quiere decir entrenar al sistema inmune para que cambie su forma de responder a los alérgenos”, explica.
Conocer los niveles de alerta
La concentración de pólenes en el aire se mide capturando partículas en estaciones aerobiológicas. En los últimos años, el uso de modelos predictivos basados en Inteligencia Artificial podrá mejora la precisión de las mediciones y las previsiones.
Para consultar información sobre los niveles de polen en el aire existen herramientas de referencia. La Red Española de Aerobiología ofrece previsiones semanales sobre la concentración de distintos tipos de polen en las diferentes regiones de España. Por su parte, polenes.com, gestionada por SEAIC, recopila datos de la extensa red de estaciones de muestreo distribuidas por el territorio nacional. Su aplicación Polen Control permite consultar el nivel de polen en la zona y proporciona información de variedad de pólenes.
Faltan alergólogos en España
Los especialistas también alertan de la falta de profesionales y reclaman más formación médica en alergología para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de estas patologías.
Consejos clave para reducir la exposición al polen
Para minimizar los efectos de la alergia esta primavera, los expertos recomiendan:
No tender la ropa al aire libre, ya que actúa como un imán de polen.
Ventilar la casa solo a primera y última hora del día.
Evitar hacer ejercicio en parques y jardines en los momentos de mayor concentración.
Utilizar mascarillas FFP2 y gafas de sol si se sale al exterior.
Iniciar la medicación de forma preve

















































