Madrid, 7 de octubre (EFE).- Los Bomberos del Ayuntamiento de Madrid, guías caninos de la Policía Nacional y Municipal y drones trabajan para encontrar posibles personas atrapadas por el derrumbe de varios forjados de un edificio en la calle de las Hileras, en el centro de la capital, en el que, de momento, se ha atendido a tres obreros, un grave y dos de carácter leve. Se confirma que al menos son cuatro los obreros desaparecidos.
Según ha informado Emergencias Madrid, los operarios que se encontraban trabajando en el inmueble han echado en falta a algunos compañeros, lo que ha motivado la activación de los servicios de búsqueda para comprobar si estaban dentro o fuera del inmueble.
Atendidos tres obreros
Los sanitarios del Samur-Protección Civil han atendido a tres obreros, uno de ellos ha sido trasladado a un hospital con fractura de pierna, mientras que los otros dos han resultados contusionados leves.
Los Bomberos trabajan en asegurar la zona y en la búsqueda de desaparecidos en un edificio que se estaba rehabilitando para un hotel, junto con perros de la Policía Nacional.
En pleno centro de Madrid
El derrumbe en la calle de las Hileras, a pocos metros de la plaza de Ópera, se ha producido pasadas las 13:00 horas y ha sembrado el caos en el centro de la capital que, en cuestión de minutos, se ha convertido en una escena de sirenas, polvo y calles acordonadas, mientras los equipos de emergencia trataban de asegurar la zona. Un edificio aledaño ha tenido que ser desalojado.
«Hemos oído un ruido enorme y luego ha empezado a salir polvo, con un olor raro, como a quemado», ha relatado a EFE una dependienta de una tienda cercana, mientras que, a su alrededor, comerciantes y vecinos miraban incrédulos hacia el edificio, envuelto en una nube gris.
Desde una ventana cercana, Álvaro ha observado el despliegue de vehículos de emergencia: «Al principio no le he dado importancia al ruido pero de repente han llegado más de una decena de camiones de bomberos y ambulancias. Ahí me he dado cuenta de que algo grave había pasado».
La calle de las Hileras, entre la Puerta del Sol y Ópera, se ha llenado en pocos minutos de vecinos que querían volver a sus casas, dueños de coches atrapados tras el cordón policial y curiosos que intentaban entender qué ocurría.

















































