Alcalá de Henares, 29 de agosto de 2025.- Parece mentira pero Rosario Flores, la hija de la Faraona, tiene ya 61 años y quizá sea en estos momentos, con su hermano Antonio fallecido desde 1995 y con Lolita dedicada fundamentalmente a la interpretación, la que más conserva la fuerza escénica y la magia de su madre. A Lola Flores el paso de los años parecían darle más empaque a su arte a su sello personal, a su elegancia, su esencia y esa fuerza característica que tenía al pisar un escenario.
Pues algo parecido le ocurre a Rosario cuando se sube a un escenario a cantar, y lo demostró anoche en el ciclo de los conciertos de la Muralla. Esencia de los Flores en estado puro fue lo que se pudo ver. Pocos artistas que vivieron su edad de oro en los años 90 resisten el paso del tiempo y Rosario es una de ellos. Sí es cierto que la cantante vivió su mejor momento artístico en aquellos años noventa en la que se hizo un hueco en el corazón de la llamada posmodernidad que de alguna manera la convirtió en su musa.
Además, para su desgracia personal, las muerte de su hermano y de su madre en menos de quince días en 1995, le dieron más fuerza y relevancia si cabe. Artísticamente para Rosario fueron días de vino y rosas y aunque ella nunca ha dejado de estar muy bien posicionada en su oficio, la realidad es que en estos momentos está en un nivel mucho más tranquilo, muy propio de una artista muy consolidada pero no en lo más alto de la ola del éxito.
Prueba de ello fueron los 1.500 espectadores que pagaron la entrada para ver su concierto en Alcalá. Es el concierto con menor número de espectadores del ciclo, al menos en ferias y está lejos de las cifras que tuvo Rosario en aquellos años noventa. Pero al mismo tiempo es una cifra envidiable para muchos artistas de su generación, sobre todo para aquellos que son one hit wonder, esto es, artistas de un sólo éxito.
Rosario ofreció anoche un concierto intenso, propio de una miembro de la estirpe de los Flores. No cabe duda de que la hija de la Faraona y el Pescaílla se entregó a fondo en Alcalá, y eso fue lo principal de la noche junto a sus temas clásicos que entusiasmaron a sus fieles.














































