Alcalá de Henares, 19 de junio de 2025.- La Brigada “Almogávares” VI de Paracaidistas (BRIPAC) y las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) pertenecientes a la División San Marcial, han realizado el ejercicio Tormenta Alada 25 (TA25) durante las pasada semana ejecutando una operación de asalto aéreo, enmarcada en una operación de entrada inicial, en la provincia de Soria.
La preparación y puesta a punto con ejercicios tácticos son esenciales en las Fuerzas Armadas y más aún en una unidad como la Brigada Paracaidista, que tiene por característica el despliegue rápido en cualquier lugar en el que se requiera su participación. Su pertenencia a la División San Marcial es sintomática de su capacidad puesto que esta división es un conjunto de unidades especializadas puestas bajo un mando único, organizadas, equipadas y preparadas para constituir organizaciones operativas capaces de integrarse en estructuras fundamentalmente conjuntas y combinadas, y que tiene por cometido principal la preparación de sus unidades, así como la generación de las fuerzas que se le requieran.
La División San Marcial se encarga de generar y adiestrar unidades con capacidades muy específicas y con alta disponibilidad, quedando potenciada en la nueva organización del Ejército de Tierra y agrupando bajo un mando único a las unidades de respuesta inmediata del Ejército de Tierra: Brigada Almogávares VI de Paracaidistas (BRIPAC), Mando de Operaciones Especiales Órdenes Militares (MOE), Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), Mando de Tropas de Montaña (MTM) y Regimiento de Operaciones de Información nº 1 (ROI 1).
En el ejercicio táctico realizado en Soria intervino la Agrupación de Entrada Inicial (AGT EI), al mando del coronel jefe del Regimiento “Nápoles” nº 4 de Paracaidistas, que desplegó 900 paracaidistas y 60 vehículos, mientras que las FAMET aportó helicópteros de transporte HT-27 Cougar, HT-29 Caimán, HT-17 Chinook y de ataque HA-28 Tigre.
Durante la ejecución del ejercicio “Tormenta Alada” el aeródromo de Garray fue el objetivo clave a ocupar, dentro de una operación de asalto aéreo realizado por la agrupación táctica de entrada inicial.
Los ejercicios de asalto aéreo permiten integrar unidades de helicópteros y de superficie en un agrupamiento táctico con la finalidad de alcanzar unos objetivos definidos, lo que implica un planeamiento detallado, coordinado y exigente.
La noche del 9 de junio a las 12:30 un helicóptero HT-17 Chinook que iba escoltado por un HA-28 tigre trasladó a personal de la compañía de reconocimiento avanzado de la BRIPAC, para realizar un salto paracaidista a gran altura, 2.500 metros, con la finalidad de infiltrarse en la zona de Garray, y obtener la información final sobre el objetivo e informar al puesto de mando AGT EI.
La tarde noche del 10 de junio se desplego el escalón de asalto en sucesivas oleadas, que partieron desde la Base de Agoncillo (La Rioja) y cuya misión fue ocupar y asegurar los objetivos asignados en el aeródromo de Garray.
Al día siguiente fue proyectado el escalón de refuerzo, con la misión de reforzar y aumentar las capacidades de combate y logísticas del escalón de asalto, para estar en condiciones de mantener el objetivo hasta la llegada de fuerzas propias de relevo.











































