El Grupo Popular en la Federación de Municipios de Madrid (FMM) lamenta la actitud bochornosa protagonizada por los alcaldes socialistas durante la última Junta de Gobierno. En lugar de defender los intereses de sus vecinos, optaron por abandonar la reunión en bloque justo cuando se comenzaban a debatir resoluciones que afectaban directamente a los ciudadanos y señalaban la dejadez del Gobierno de Pedro Sánchez.
Lejos de ser un gesto institucional, lo ocurrido responde a una maniobra política para evitar posicionarse ante temas incómodos para el sanchismo. Una estrategia para desviar la atención sobre los múltiples casos de corrupción que afectan a altos cargos del Gobierno, a fundaciones vinculadas al PSOE e incluso a la propia cúpula del partido.
Durante la sesión, el PSOE se negó siquiera a debatir mociones de evidente interés para los madrileños, como la denuncia del mal estado del servicio de Cercanías, la falta de inversión en la red eléctrica que anticipó el apagón de finales de abril, la escasa apuesta del Gobierno central por la vivienda protegida, la reclamación para que el Museo Nacional de Medicina se ubique en el Colegio de Médicos de Madrid –Patrimonio de la Luz–, o la exigencia de financiación estatal para mejorar la atención a pacientes de ELA.
Judith Piquet, presidenta de la FMM y alcaldesa de Alcalá de Henares, fue elegida democráticamente para liderar una nueva etapa centrada en el municipalismo real: útil, plural y al servicio de los vecinos. Frente al modelo anterior del PSOE, que convirtió la FMM en un satélite del Gobierno de Sánchez, el actual equipo trabaja por devolverle su independencia, su voz y su eficacia.
Desde el Partido Popular seguiremos impulsando una Federación centrada en los problemas reales de los municipios madrileños. Frente al ruido, trabajo. Frente al teatro, gestión. Frente a las cortinas de humo del socialismo, transparencia, responsabilidad y hechos.
















































