Alcalá de Henares, 7 de mayo de 2026.- Agentes de la Policía Nacional han desmantelado una
organización criminal dedicada a estafar a través del face morphing. Esta técnica sofisticada consiste en fusionar imágenes del rostro de dos personas distintas, lo que dificulta la identificación y reconocimiento facial. Llevaban a cabo fraudes en el alquiler de inmuebles o vehículos, usurpando los datos de víctimas y sus fotografías, que manipulaban con rasgos de los estafadores, creando así un nuevo documento. En el último año han obtenido un beneficio económico cercano a los 60.000 euros, además de lo obtenido por la venta de falsificaciones a terceros. Han sido detenidas cuatro personas, que fueron puestas a disposición de la autoridad judicial.
La investigación comenzó en el mes de enero, al tener conocimiento de la existencia de varias estafas en el alquiler de viviendas cometidas mediante el mismo modus operandi, consistente en la utilización de documentos manipulados en los que aparecía la identidad de otra persona para el arrendamiento.
Pagaban el primer mes y ya no volvían a abonar ninguna mensualidad. Después la realquilaban como si fueran los propietarios y recibían los pagos íntegros mensuales. Esta actividad la realizan también en vehículos de leasing. Pagaban únicamente el primer mes por lo que eran denunciados por apropiación indebida.
La investigación policial inicialmente iba dirigida a la identidad que había firmado el contrato, que nada tenía que ver con el delito. Los integrantes actuaban de forma coordinada y estructurados en tres
escalones. En el primero, el líder coordinaba al resto y era el encargado de realizar las falsificaciones, de mostrar los pisos y abrir cuentas bancarias. En el segundo escalón, se encontraba su mujer, dedicada a ofertar los inmuebles y los vehículos en internet. Y por último en el tercer peldaño, dos
individuos que buscaban los vehículos alquilados o que aparecían en los contratos.
800 euros por cada falsificación
No solo contaban como fuente económica el importe que recibían de cada
inquilino, que oscilaba entre los 1500 y 1800 euros mensuales o de los
alquileres de los vehículos. Aprovechaban su maquinaria de falsificación para
elaborar documentos fraudulentos para terceros por los que cobraban 800
euros.
Multitud de documentos y útiles para falsificarlos
A principios del mes de marzo se realizó la entrada y registro en el domicilio
de los líderes de la organización, donde los investigadores pudieron intervenir
un número importante de documentos falsos y otros reales sin alterar que
habían sido extraviados. También tarjetas de crédito de cuentas asociadas a
identidades falsas, ordenadores y memorias donde almacenaban muestras
documentales.
Cuatro hombres y una mujer han sido detenidos como presuntos autores de
un delito de organización criminal, ocho de falsedad documental, nueve de
estafa, cinco de usurpación de estado civil y tres de apropiación indebida.
















































